La supuesta « confusión » de Amoris Laetitia no está donde se cree (los diarios fachas están jugando con ella). Os había dicho que el problema implícito que plantea Amoris Laetitia (lo he escrito en mi libro Homo-Bobo-Apo hace tiempo) es el silencio sobre la bipolaridad heterosexualidad-homosexualidad, y no el adultero o los divorciados vueltos a « casar », aunque el cardenal Ejik lo diga entre líneas.